No es posible cerrar los ojos
apagar la luz, creer que afuera no hay cosa alguna.
(Quizás el interior esté atiborrado
de incertezas y renovaciones incesantes)
No quiero
pensar,
sentir,
hablar,
mirar.
A medida que dé un paso
me apresuraré a borrar la marca del anterior.
es un temor a dejar un rastro en la tierra
a barbechar un trozo de mi yo en otro mundo
limitado tan sólo por una, dos, tres sonrisas.
Esta noche que se pierde no miraré el sol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario