4 jul 2008

Teoría (sin apellido, para evitar requiebros)

Bajaré del cielo,
en mitad del retrotraer.

Pensé abstenerme
de apedrear tu faz inmunda
creí que había llegado la hora suma
de sepultar mis miedos
(en tus sueños)

Ha llegado uno de esos momentos
en que sólo nos resta saltar
o morir, en un intento ahogado
por recobrar la vida.

¿Quién va primero?

(Maldita sea la envidia,
el sentimiento más funesto de todos los tiempos
Malditos sean los comentarios velados,
las miradas subrepticias,
odio dar la vuelta y encontrar un rostro cadavérico,
traspasado por el furor al mérito.
Aunque intenten derribarme,
se los advierto,
en un aquí y un ahora perennes,
- No me amedrentaré con sus desaires
- No abandonaré mis éxitos
- Intenten matarme mil veces, que mil veces más
volveré a ponerme de pie.

La lucha no se ha detenido en este día,
ni en los venideros.
Aunque en lograr mis planes perezca
será por mera causa de mi esfuerzo
y no de las bajezas que cometen los débiles y perdidos
cuando se sienten amenazados por talento.

Podré haber llegado
a interrumpir mandatos,
quizá ninguno quería verme por estos confines,
poblando de colores el pavimento,
pero HÉME AQUÍ,
vital, enhiesta, sonriendo si es menester.

NO SALDRÉ CORRIENDO PORQUE A UN PUÑADO DE TEMEROSOS EX ASALARIADOS SE LES ANTOJE.

No tengo la culpa de haber nacido a ras del viento
y no estar acostumbrada a tocar tierra, como el resto.

Perdón al que le parezca arrogancia.
No quiero podrirme en el silencio del resto,
ni renunciar a aquello que gané
tras despedazar a otros lobos puñeteros.

Tendrás que emplear toda tu diplomacia
para que renuncie a ese premio
No fue mi culpa tu abandono de valores.
retuércete de envidia mientras te queden huesos)

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