11 abr 2009

En la inmensidad...

En la inmensidad
no hay ruidos.

En la inmensidad
todos los sueños son
negros.

[Créeme que, aunque esperes,
un día se tornará espejo]

Mis miedos suben a un árbol,
reptando, reptando
han cogido a un pajarillo
y mis alas, desplumadas,
se baten en la irresolución.

[Esa melodía que siento, de lejos,
pareciera querer convertirse en risa]

En la inmensidad,
dad cien mil vueltas al paraíso,
corre entre las piedras calientes
olvida lo que ocurre,
olvida la noche,
olvida la día,
olvide que sientes,
olvida el reflejo de tu yo,
olvida lo arcano del silencio,
despréndete del deseo
de soñar.

Y cuando por fin
los ojos abras al vuelo
te habrás cansado de arrastrar
un manojo de flores ajadas.

Sólo, sólo, sólo,
Inmensidad malsana,
Inmensidad a medias,
inmensidad e-t-é-r-e-a...

No hay comentarios: